10 de noviembre de 2014

Limando drastrezas

El miedo a la libertad o a respirar de verdad, llegando más allá de los pulmones
El miedo a ser responsables de nuestra propia vida
El pánico a serme sincero cuando empiezo a temblar
Lo lejos que me queda demasiadas veces aquello que pretendo predicar
Tal vez mejor lo sencillo, lo que da poco que hablar y sin darnos cuenta se nos cuela
Hasta el final y desde lejos

Mi persona decidió dejar de estudiar para empezar a aprender
Más instinto que raciocinio
Ahora desde fuera veo como os pisáis los egos unos a otros en universidades que hablan de futuro y estabilidad en este mundo líquido. Mientras os dais codazos criticáis a los corruptos que son los primeros hijos de esa academia a la que veneráis. Incapaces de visualizar un cambio en ese sentido. Pánico a pisar fuera del pantano enturbiado. La etiqueta de imposible y a poneros a hablar de esquizofrenias de lo más banales sin entender lo más mínimo del karma. A encerrar entre cuatro paredes, desde la sinceridad y la franqueza hacia uno mismo; que demasiado similar debe ser a la que utilizan otros para robar.
Ignorancia
El no querer ver
Causalidades del "sí, pero el vecino peor"
Adversidades de no querer ver más allá que para fuera. Y bien lejos
Solamente cazamos errores en la distancia. Sin mirarnos
Vivimos con los prismáticos puestos y los reproches en el tintero esperando cualquier vuelo libre para cazarlo

Pregúntale a sus padres, los padres de los que nos roban, si viven en el consuelo de lo mal que lo hacían los demás padres
Pero antes pregúntate a ti si quieres vivir consolándote o creciendo
Robando o compartiendo
Y empieza a ponerle remedio

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