7 de febrero de 2014

Lo siento por no ser cercano al charco

Ella con su corazón de roca
y yo con mi traje más salado
y sin prisa
que lo siento por no ser del Atlántico
mis olas no son contundentes
no son de esas que vienen y van
que suben y bajan
que están o no están
Yo vengo del Mediterráneo
soy discreto pero constante
sin perder la ilusión
agradable y calentito
con esa brisa de aire fresco
que todo lo alegra y lo arregla
aunque me siga costando la vida rozarte
y es que es una lástima
no tener la fuerza suficiente
que te tumbara y te mojara de repente
sin darte tiempo a respirar
no tener esa facilidad
de erosionarte cosquillas
y hacer supurar risas
pero, tranquila
que siempre fui más de sonrisas
y el día que te la grabe
serás incapaz de ahogarla
que por más que te creas mártir de la Luna
nadie vino a este mundo
a inundarse
noche tras noche
y yo prometo
hacer renacer tu este
buscar tu sur más preciado
no llegar nunca al oeste
darte un norte
y sacarte a flote



1 comentario:

  1. Olé tú, ¡qué maravilla! Sólo con entonar este cántico salado seguro que la orientas y la ayudas a encontrar los cuatro puntos cardinales, que a la larga un soplo suave pero constante es mucho más sincero y de fiar que un zarpazo fuerte de viento. Un abrazo!

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