1 de marzo de 2016

En busca del movimiento V

Recibir a un hijo
sin ser capaz de reconocerlo
Negarlo por el miedo
a no sostener el reconocimiento propio

Coger un mando de colores
e impregnar cartas con mi alma

Encontrar el amor
con la inocencia
de quien ha desaprendido a malquerer
de quien lo tiene todo por crecer

Partir de un infinito
para invertir lo de que un momento
lo sea todo
y verme inmiscuido en un absoluto
constelando el silencio

Vivir la danza más sexual y más bonita
que jamás podría haber llegado a soñar
Vivirla, verla en ella
y en todas las diosas del mundo

Tomar la decisión más grande de mi vida
porque mi vida es lo que soy ahora
y no os imagináis la inmensidad
de lo que la rodea
y lo que la compone
a ella,
y a mi vida

Como tampoco podéis imaginar
la paz que está creando
en mi interior
La dicha que estoy llegando a sentir,
después de las veces que habré ninguneado
la palabra dichoso
pensando que era cosa de fonética
y ahora veo que jamás llegué a comprenderla
a comprenderme

Perder los miedos
y ver que siempre estamos
tan cerca de algo
como de su opuesto

Nos perdemos exagerando
mientras escondemos
lo que negamos
Así que volvemos al centro
para sentir nuestro cuerpo
y escuchar como nos dice
que en cualquier lado
pero abrazados


Investigación personal realizada dentro de la Formación Psicocorporal en Movimiento y Danza
Directores: Fausto Espejel Garcia y Noelia Ruiz Revilla
Fotógrafa: Judit Rodríguez Martínez
Texto: Rubén Ramal Argany

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