16 de febrero de 2016

Escucha

Parto del sentir
que escuchar
ha dejado de ser
cosa de oídos
Ha pasado a tener más que ver
con el latido,
con lo que sucede
entre latidos

Desnudarse
antes de que las corazas
empiecen a dejarse ver
es el único camino a la sinceridad
Dejar que las cosas sucedan
sin necesidad de provocarlas,
olvidándome
de que un día las provoqué

El tacto de dos dedos
que no llegan a tocarse
le niega los derechos
a la lascivia que siempre me rodeó

Ahora que me miro
para respetar al tiempo,
para escucharnos
a él y a mí mismo,
se transforman los impulsos
que quebraron mi inocencia

Mientras seguimos
en esta danza que trazamos
por los surcos de unos abrazos
que fundieron cielo y tierra
que me elevan
ya no solamente cuando existen
también, siendo recuerdo

Que la vida no requiere de preparación
para vivirla bonita
Es más bien el respeto al momento,
el respeto a nosotros mismos
y a lo que somos en este momento
lo que nos puede hacer llorar de gozo

Por eso mi fragilidad aflora
y el avance hacia el tacto,
hacia lo íntimo y todo aquello
por lo que siempre me desviví,
cobra la sutileza de una brisa
erizándonos la piel

Mido en milímetros los pasos que doy
ahora que me siento en tu interior
pero aún no lo estoy,

del todo





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