Ando con las palabras enquistadas
floreciendo en forma de anginas,
con la casa llena de polvo
y sin polvos
Inundo mi garganta de própolis,
como ciruelas asquerosas,
barro, friego, limpio, barro, friego...
y me toco
Sigo sudando de hablar,
sin ser capaz de tragar,
viendo polvo por todos lados,
y sin nada que me sacie
Me miro
y dejo que me torture
este vacío
derribo sucedáneos
a base de hostias
contra mí mismo
Intento encontrar el sentido
a tener que desquiciarme
en soledad,
me cuesta,
pero lo encuentro
El desquicio
convertido
en crecimiento
Porque me niego a lo inconsciente
de necesitar
Porque ver algo durante toda una vida
no es motivo
para hacérselo propio
Porque desde lejos
todo dolerá
lo necesario para entender
De nuevo las ganas de irme
y cada vez menos las de volver
No hay comentarios:
Publicar un comentario