8 de mayo de 2015

Caminos de tierra


"Matamos a dios y estuvo bien, porque no existía.
No hubo tanto que discutir, solamente nos quedamos huérfanos
de clavos ardiendo
y sin tener a lo que aferrarnos nos dejamos caer
creyendo que nosotros mismos
sabríamos salir por nuestra propia cuenta
del precipicio."

Escandar Algeet




La Luna
como culpable de una noche mágica
donde el fuego se hizo epicentro
de todo aquello que tembló
al dejarnos invocar por la música

El compartir
escenificado en cada gesto
como único camino
para acariciar la felicidad

La vida
llevándome por caminos sin asfaltar
hacia lugares donde se vive en esencia
donde por encima de todo se respeta
y se abraza

Despertar 
entre árboles
pájaros
ríos
vacas
montañas
tierra

despertar en verde
puede ser la rutina más preciada


Después de habernos excedido
en la complejidad más moderna
volver a una vida sencilla
en ningún caso es símil de retroceso

Es un entender
que formamos parte de algo
tan inmenso y tan perfecto
que nunca seremos capaces de hacerlo mejor
que apartarlo no fue la solución
y que toca volver para dejarnos maravillar por ello

Porque avanzar tan alejados de los orígenes
nos ha hecho quedar desorientados
"sin clavos ardiendo
a los que aferrarnos"
sin más sentido
que el sucedáneo
                 de consumirnos hasta las entrañas

Nos toca entender la vida
como algo más que caminar
hacia el precipicio
con los ojos vendados

Y os juro que en sitios así
la venda
           desaparece

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