24 de marzo de 2014

La era de la mujer creadora

Vivo enamorado de espacios en los que desaparecer viendo el sinsentido de vuestras acciones. Por eso el amor que necesita ser ensuciado a los cuatro vientos nunca ha sido dharma, por eso vivo en un rincón de miedos, en un rincón y solo, en un rincón en el que tengo todo y más, porque me tengo a mí.

Soy el rostro de un día gris con brotes de tormenta y esperanza de una noche precoz. Me he vuelto experto en los desprecios de una esperanza de nada.
He sido como el arte en su época moderna. Se deshizo en vanguardias para llegar a su máximo esplendor mientras preparaba su propia tumba. Abrió tantos frentes como dudas y tantas teorías que fueron brumas, que se nos quedó muerto sin saber cómo revivir. Se alejó tanto de la sociedad, que ya no supo volver.

Nunca entenderé vuestra visión romántica de las alternativas ni vuestra obsesión por el civismo, que nada tiene que ver con las leyes por mucho que nos vendan. Porque ellos ni de educación ni de respeto nos pueden hablar. Como tampoco entiendo la facilidad de buscar culpables ajenos sin ser capaces de mirarnos el ombligo.
Nunca he sido partidario de la democracia como legitimación de la dictadura capitalista, ni de tus besos a media asta, y a ninguno de los dos le he sido capaz de encontrar alternativa.

Nuestro error fue empezar a llamarles locos
y encerrarlos,
nuestro error fue creerlas inferiores
y ponerlas a nuestro regazo,
creernos dioses
y obligarlas a suplicarnos
Veo a mi madre día a día luchando
por limpiarnos los ojos
por ponernos poesía en la mirada
por hacernos sentir por encima de todo
Y sé que ella,
como muchas de ellas,
tiene la llave.

De nada sirven nuestras herramientas
que ya tenemos claro que siempre apuntan a los de abajo
y no para arreglarlos,
para hundirlos una y otra vez.
De nada sirven nuestros pensamientos
caducados
fermentados
podridos
malolientes
De nada
sirven

Así que no tengamos miedo
que todo se desmorone
que sus auras nos envuelvan
que hagan y deshagan a su antojo
con todas y cada una
de nuestras consciencias
que nos acerquen a la luz
Abramos manicomios y entremos nosotros
aprendamos de los que son capaces de pensar diferente
de sentir diferente
ellos nos darán cambio
vamos a reconciliarnos con la naturaleza
a recordar que seguimos formando parte de ella
vamos a cerrar TODOS 
por un segundo
los ojos
vamos a mirarnos dentro
a darnos cuenta de que estamos vivos
a darnos cuenta por primera vez
en nuestras vidas
de que existe humanidad
más allá del capital



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