Llegar a un
espacio
con la muerte
reposando en la
espalda
para que unos
tambores
le permitan entrar
y situarse frente
a mí
Experimentar el
vacío absoluto
en su forma más
macabra
y aun así,
simplemente serlo
sin la necesidad
de sufrirlo
Vivir la ausencia
de vida
con la intensidad
abrumadora del momento
con la pureza de
un espacio
repleto de
existencia
manifestándose
sin tapujos
La ansiedad por
llegar
siempre las ansias
de ir más lejos
hasta que cuatro
brazos
se hacen capaces
de hacerlo
renacer,
de que vuelva la
inocencia
a tomar las
riendas
del juego
Unión de vida y
muerte
en cada parto
en cada aliento
en cada pulso
en cada beso
en cada abrazo
en cada rezo
La flor del cerezo
adorando un rostro
blanco puro
despertando a un
sentir
incomprensible
pero hermoso
Vida,
simplemente vida
es todo lo que
contenemos
cuando dejamos
morir
todos aquellos
castillos
que nos han hecho
mirar hacia otro lado
cada vez que hemos
palpado el amor
Todo un mundo
por fuera y por
dentro
a tu lado
y en tu interior
Ahora que el
tiempo
se escurrió entre
los dedos,
el sol vio brotar
a la lluvia de su
interior,
y yo voy
entendiendo
que todo aquello
que contemplo
es aquello que soy
Porque no existe
nada más
que aquello que
nos une
es decir,
aquello que
realmente somos;
y los mil cuentos
que nos contamos
por el miedo a
sentirlo
Investigación
personal realizada dentro de la Formación Psicocorporal en
Movimiento y Danza
Directores: Fausto
Espejel Garcia y Noelia Ruiz Revilla
Fotógrafa: Judit
Rodríguez Martínez
Texto: Rubén
Ramal Argany
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