Quiero acercarme al suelo
sin mancharlo
de esta sombra impertinente,
perder el miedo al desorden
de tocar tierra firme,
disfrutar de esta nebulosa en la distancia
perdiendo la necesidad
de que me enturbie más y más
Recuperar esa parte de mí
que murió envuelta en arte nazarí
y aceptar que la vida que allí perdí
ya no vendrá a hacerme sonreír
Recuperar aquello olvidado,
descuidado y corrompido
entregado a la podredumbre
de la inconsciencia
tras vivir impulsado
por la necesidad de tocar fondo
Darle más importancia a la persona
que a la propia grandeza
concedida por estas eternas ganas de vivir,
ceder ante la melancolía toda mi fuerza
y perder el sentido
por el que seguir creciendo por dentro
Choque frontal con uno mismo
sin posibilidad de retroceso
Cambio de nido y rumbo
Volviendo a hablar de la humanidad
hasta sentir su peso y llanto,
a ver su suspiro y descanso
y esta vez no hacerlo tan lejos

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